Columna de Pabla Flores en El Mostrador: “Toma de decisiones con enfoque inclusivo”

 

En el año 2011, el instituto de investigación de la Universidad de Phoenix, en su estudio Future Work Skills 2020, ya advertía 10 habilidades que serían las más demandadas por las organizaciones. Una de ellas, corresponde a la toma de decisiones. Es decir, la capacidad de un tomador de decisión de elegir la alternativa más adecuada entre varias posibilidades con el fin de alcanzar un objetivo deseado.

Un aspecto determinante para el desarrollo de esta habilidad es la información que posee el decisor al momento de inclinarse por una opción, junto con el respectivo ambiente externo en el que se encuentra, el cual, dependiendo de la cantidad de información con la que se cuente, puede ser de certidumbre, riesgo o incertidumbre. Por consiguiente, una de las conclusiones de esta investigación afirmó que: a mayor cantidad de información, mayor será la probabilidad de tomar una decisión exitosa, reduciendo la incertidumbre del ambiente externo.

Pero, ¿de qué forma influye el contexto, el tipo de sociedad, el momento político, social o económico en la toma de decisiones?, ¿hay un patrón establecido o lineamientos fijos para poder seguir? El complejo momento actual nos ha mostrado la importancia de la toma de decisiones y la fragilidad del paradigma en que el tomador de decisión se enfrenta, unilateralmente, ante la difícil tarea de generar soluciones efectivas a las problemáticas emergentes que trae consigo un período de inestabilidad general.

Desde organizaciones públicas y privadas hasta coaliciones políticas, han dado cuenta de los impactos negativos que conlleva monopolizar la toma de una decisión, que afecta por igual a todos sus integrantes, prescindiendo de la información que estos puedan aportar a la conversación. ¿Pero esto que implica?, ¿cómo hacer que la mayor información y una mayor colaboración en relación a diversos puntos de vista, se traduzca efectiva y eficazmente en una buena práctica de toma de decisiones?

Ante el escenario de un ambiente donde prima la incertidumbre, nuestra única oportunidad para superar este período crítico es orientar los esfuerzos colectivos hacia la inclusión de perspectivas diferentes, que nos permitan abordar desde una mirada más amplia las posibles soluciones a nuestros problemas. Asimismo, gestionar las diferentes experiencias que coexisten en nuestras organizaciones, nos brindará una mayor comprensión y entendimiento, por lo tanto, mayores posibilidades de tomar decisiones correctas, cuando somos capaces de incluir nuevas preguntas.

En definitiva, un enfoque diverso en la toma de decisiones es una gran chance para recuperar la autonomía y redistribuir el poder de decidir por nosotros mismos y que la pandemia nos arrebató. Hoy existe una gran cantidad de información, muchas voces dispuestas a aportar, cientos de puntos de vista con una visión de país particular que en la suma, pueden marcar la diferencia. Hoy, emerge la motivación, la intención, la necesidad de participar. Hoy, hay una diversidad deseosa y con intención de formar parte, de construir una sociedad mejor. Sólo hay que reconocerla e incluirla sin miedo.

Link a la columna:

https://www.elmostrador.cl/agenda-pais/2020/08/29/toma-de-decisiones-con-enfoque-inclusivo-aprovechar-la-diversidad-como-solucion-en-tiempos-de-crisis/

 

Estudio Evoluciona en un reportaje de La Tercera sobre inclusión laboral

 

Jazna Ahumada (26) egresó de contabilidad a fines de 2018. Pese a lograr un buen rendimiento durante su paso por la universidad, recién en febrero pasado consiguió un puesto como administradora en la Municipalidad de Las Condes. Debido a un accidente cerebro vascular, desde 2001 ella padece una hemiparesia en el lado izquierdo de su cuerpo, que le hizo perder la movilidad de parte de sus extremidades.

Marcelo Nuñez (25), quien se desempeña desde octubre como ejecutivo en una empresa contable en Santiago. Él padece de mielomeningocele, un defecto de nacimiento en su médula espinal que le impide caminar de manera normal. Ellos son parte del 16,7% de la población que vive con alguna condición de discapacidad y que, al igual que otros trabajadores, desde que comenzó la crisis por el coronavirus, ha trabajado desde su casa en Pudahuel.

Tanto Ahumada como Núñez son parte de un grupo que con la ley que regula la modalidad ven una opción en el mercado, tras enfrentar un acceso limitado al mundo del trabajo. A esto se ha sumado una serie de legislaciones que se han ido impulsando en el país con la necesidad de generar un cambio cultural que apunta a construir una sociedad más inclusiva. Como ejemplo de ello aparece la ley 21.015, cuyo propósito es la Inclusión Laboral para personas en situación de discapacidad. Por lo tanto, las empresas tienen un desafío y requiere enfrentar procesos de adaptación, sensibilización y concientización para lograr desarrollar culturas organizacionales inclusivas.

“Es importante considerar que, a medida que los países van acercándose hacia al desarrollo, los ciudadanos se van empoderando y exigiendo condiciones de vida mejores y dignas. El encuadre de las leyes obliga a las sociedades a comenzar un proceso de transformación cultural y, por ende, presiona y acelera para generar ambientes laborales diversos donde conviven distintas generaciones, géneros, culturas, credos, creencias, ideologías, orígenes”, asegura Pabla Flores, socia fundadora de Estudio Evoluciona, empresa consultora especialista en Diversidad e Inclusión.

Tomando en cuenta los efectos que dicha normativa podría tener en el cumplimiento de la ley sobre Inclusión Laboral, un reciente estudio indicó que 85% de las organizaciones cree que la legislación de teletrabajo permitirá el ingreso de más personas en situación de discapacidad al mercado laboral, según mediciones de la consultora Randstad a 115 empresas.

El sondeo aplica que el grupo más beneficiados es aquel con discapacidad física (48%). Asimismo, sólo un 47% de los participantes señala que su firma dio cumplimiento a la normativa que establece la obligación a instituciones públicas y privadas de más de 100 trabajadores a reservar el 1% de su dotación para contratar a personas en situación de discapacidad.  El análisis también destaca que durante el primer trimestre del año, un 28% de los encuestados reconoce que no llegó a cumplir el 1% entre enero y marzo; de las cuales 6 de 10 son grandes empresas; mientras que 25% sostiene que “no sabe” o que no tiene información.

En trabajo remoto

Actualmente, el impacto económico de la pandemia ha golpeado al país y las personas en estado de discapacidad no han estado exentas, dada la disminución de la oferta laboral. En el caso de Ahumada y Nuñez, ambos consiguieron sus respectivos empleos a través de la Unidad Laboral de Teletón, quienes en conversación con Piensa Digital relatan que en marzo se paralizó la oferta. “En mayo de 2019 realizaron 53 colocaciones de trabajo. En la misma fecha, este año han realizado solo 10, en las que 2 son puestos de teletrabajo”, apunta Macarena Rivas, subdirectora de servicios sociales y comunitarios en Teletón.

Rivas, frente al panorama, explica que pese a que la ley de inclusión laboral busca garantizar un puesto de trabajo, la opción de teletrabajo abre las miradas frente a problemas propios como la movilidad y las barreras arquitectónicas puedan ser superadas. “El teletrabajo se instaló como una opción válida, y para el grupo con el que nosotros trabajamos, nos permite abrir mejores caminos. Hay empresas que antes no podían habilitar el trabajo y ahora podrán hacerlo, pero lamentablemente este fruto lo veremos más adelante cuando la economía tome un rumbo normal”, apunta.

Matías Poblete, fundador y presidente de la Fundación Chilena para la Discapacidad, dice que hay una falta conocimiento en la materia. Si antes invertir en tecnología para solo una persona en situación de discapacidad llegaba a un monto de 3.500 dólares para que logre un trabajo efectivo, hoy esa cifra se reduce considerablemente, porque existen softwares gratuitos creados para la inclusión de trabajadores. “No se requiere una inversión mayor si existe una inversión inteligente que, desde un origen, considere las necesidades de los trabajadores. A las empresas lo que le falta es saber cómo funciona la tecnología para invertir y ofrecer las herramientas”, asegura Poblete.

Por su parte, para Pabla Flores el integrar a nuevos equipos bajo una mirada inclusiva no tiene que ser visto como una imposición, sino lograr que las personas con discapacidad puedan ejercer su derecho a participación en la vía laboral de forma plena. “Para eso hay que conseguir que sea una persona autónoma y que haya una sociedad que esté dispuesta a apoyar. La ley es una herramienta más pero no lo es todo”, señala.

Si bien la ley de inclusión laboral lleva dos años de vigencia, las empresas aún no acelerado los procesos. Una forma de poder comenzar a crear los mecanismos que incluyan a más personas en situación de discapacidad, existen instituciones como Estudio Evoluciona, quienes trabajan realizando un acompañamiento para las empresas que desean llegar al nivel de madurez de una cultura inclusiva, interviniendo en los procesos internos tanto desde el punto de vista del ciclo de vida del colaborador como también en aprovechar los diversos orígenes de las personas para impulsar el valor y los resultados empresariales.

“Finalmente, la inclusión tiene que ver con cuestionar las diversidades múltiples que pueden existir, pero para que estas personas se sientan valoradas, aceptadas y respetadas en sus diferencias, incluso en el trabajo a distancia”, señala Pabla Flores.

Parte de las formas de llevar a cabo estos procesos pueden ir desde procesos de reclutamientos y selección inclusivos hasta la implementación de CV ocultos o ciegos (sin fotos, nombre, género, colegios, universidad). “Hacemos un acompañamiento para que los colaboradores se sientan involucrados, respetados, valorados y conectados, y puedan aportar desde su propia identidad al equipo de trabajo y al negocio. Y por otro, trabajamos con las empresas para que identifiquen su nivel de madurez actual y definan la mejora en la estrategia que permita la transformación hacia una cultura inclusiva”, cierra Flores.

Link a la nota:

https://laboratorio.latercera.com/laboratorio/noticia/inclusion-laboral-en-teletrabajo/1014620/

 

10 buenas ideas para mejorar el teletrabajo

 

Muchas personas, desde octubre a la fecha, hemos tenido que asumir el teletrabajo. En la práctica de consultoría, en Estudio Evoluciona, hemos identificado algunos conceptos de utilidad que queremos compartir. El teletrabajo implica crear equipos virtuales que logren cumplir con objetivos y plazos, donde se hace necesario definir una planificación a corto plazo para evaluar y corregir de manera oportuna, generando una comunicación eficaz para reducir la incertidumbre y mantenernos conectados con nuestros trabajos.

1. Centrarse en las relaciones: El aislamiento es uno de los desafíos del trabajo remoto. A veces, nos sentimos aislados de nuestros colegas por lo que compartir fotos mostrando lo que hacemos y hablar por teléfono sobre cómo nos sentimos, son unas buenas ideas para mantener contacto con nuestros colegas

2. Intencionar las comunicaciones: La comunicación vía mensajes de texto, correo electrónico y chats puede generar malos entendidos. Sin el tono vocal y los gestos físicos para darnos pistas, hay más oportunidades para que estos mensajes den lugar a malas interpretaciones y problemas de comunicación que no se generarían en conversaciones cara a cara. Evitemos ser ambiguos y digamos lo que realmente estamos pensando y queremos transmitir.

3. Conéctate y desconéctate: Establece horarios definidos para comunicarte con tu equipo y entregar productos, de modo que se respeten los tiempos de la vida privada.

4. Conoce la diversidad en tu equipo: Comprende que en los equipos de trabajo conviven personas diversas: diferentes edades, orígenes, culturas, género y orientación sexual. Cada persona requiere de diferente atención y tiempos para realizar sus tareas.

5. Encuentra tu espacio: No siempre tenemos un lugar y mobiliario adecuados para lograr concentración y responder a las exigencias laborales. Busca un lugar para ti, donde te puedas focalizar en tus tareas, aunque sea por breves momentos.

6. Ordena tu doble presencia: Las personas, trabajando desde casa, debemos asumir una doble tarea: laboral y doméstica. Establece rutinas y roles para alternar las tareas domésticas para que todos en el hogar, cumplamos equilibradamente con nuestras responsabilidades.

7. Aprovecha el tiempo: Debemos aprender a desarrollar autonomía para administrar el tiempo laboral conciliando las responsabilidades como: padre, madre, hermano, hijo o pareja, en tiempos de alto estrés.

8. Instala rutinas de pausas saludables: Trabajando desde casa, al igual que si estuvieras en la oficina, no te quedes quieto en la silla y haz pequeñas pausas para estirar tu cuerpo.

9. Mantente en movimiento: Trata de no llevar una vida sedentaria, busca rutinas de ejercicios y un tiempo para ti. Conecta tu cuerpo y tu mente.

10. Evita el estrés: Teletrabajar puede suponer un estrés alto que hay que tratar de controlar y manejar. Date un tiempo para jugar, escuchar música, leer un libro o busca un hobby. El tiempo en cuarentena puede llevarte a encontrar algo nuevo en ti.

 

Columna de Pabla Flores en América Economía

 

Estamos frente a un hito histórico a nivel mundial. Se están generando transformaciones importantes que inciden en el derrumbe de patrones culturales que teníamos arraigados como sociedad. Y eso es una buena noticia. Por eso, hoy se hace insostenible seguir reproduciendo ciertos estereotipos culturales respecto de nuestros roles como ciudadanos y personas.

Producto de las trasformaciones tecnológicas, culturales, y por supuesto, la actual crisis social, se ha planteado una nueva conversación que genera nuevas lógicas, estructuras y modelos de desarrollo, donde será necesario diseñar una estrategia que contemple la gestión de la diversidad como un valor central para los Estados y empresas que tengan como norte crear culturas inclusivas.

En este sentido, la conmemoración del Día Internacional de la Mujer es un hito relevante, puesto que, a raíz del estallido social del 18 de octubre, en Chile, las mujeres impactaron al mundo con la performance liderada por el colectivo feminista Las Tesis, quienes visibilizaron la violencia de género, provocando repercusiones a nivel global que deja en evidencia la transculturalidad de la problemática.

Los teléfonos móviles, las redes sociales y las plataformas colaborativas han dado espacio para expresar y organizar movimientos sociales que tienen la particularidad del liderazgo invisible. Quizá podríamos pensar que se está formando un nuevo tipo de poder que no necesita referentes individuales, sino más causas colectivas.

Podemos pensar que se ha cerrado un ciclo y se ha iniciado otro. Lo interesante es que se desdibujarán los roles estereotipados de género, abriendo paso a la reconfiguración de nuestros patrones culturales.

Está en juego la transformación de las lógicas del poder, porque se han empezado a democratizar los espacios sociales que manifiestan y expresan poder. Cabe preguntarse entonces, ¿cuál es el espacio de poder simbólico y explícito generado por la performance de Las Tesis?

Los teléfonos móviles, las redes sociales y las plataformas colaborativas han dado espacio para expresar y organizar movimientos sociales que tienen la particularidad del liderazgo invisible. Quizá podríamos pensar que se está formando un nuevo tipo de poder que no necesita referentes individuales, sino más causas colectivas.

Es decir, el poder es de todos. Esto se complejiza porque en una sociedad como la nuestra las personas ya no esperan ser lideradas por ideologías, sino por proyectos y programas que los pongan al centro de las prioridades. Que la justicia sea para todos por igual y que se sientan respetados, valorados e incluidos.

El sentido de propósito que prioriza el bien común, es parte importante del nivel de conciencia colectivo que demanda la democratización del poder y la ampliación del mismo. La paridad de género es necesaria para la transformación cultural, porque necesitamos tanto hombres como mujeres para enfrentar los desafíos y establecer nuevas lógicas de relacionamiento para construir una sociedad inclusiva.

Link a la nota:

https://www.americaeconomia.com/analisis-opinion/mas-causas-colectivas-para-chile-cuando-el-poder-es-de-todos